2018. El año en que reinventé mi vida.

Este año puse un pie en cada continente y di la vuelta al mundo sola. Probablemente esta sea la aventura más alucinante del resto de mi vida!

Pero eso es sólo la punta del iceberg de mi año, lo que se puede ver en fotos y lo que pude experimentar con mis sentidos. Debajo de la superficie pasaron muchísimas más cosas de las que se pueden mostrar.

Empecé el año 2018 mal, MUY mal.

Tenía un negocio que era mi sueño hecho realidad, una librería con la decoración más linda del mundo (lo comprobé!), donde era muy feliz asesorando a la gente sobre lo que más me gusta además de viajar, los libros! Pero más allá de mi sueño, si la economía no acompaña no se puede sostener un negocio, y este proyecto era inviable. Así que arranqué enero del 2018 sabiendo que tenía que cerrar el negocio de mis sueños, y además, perdiendo muchísimo dinero (había puesto todos mis ahorros ahí).

Además del negocio, tampoco estaba contenta con mi ciudad. Hacía tres años que me había mudado de vuelta a Corrientes, de donde soy y donde vive mi familia. Antes había vivido más de quince años en Buenos Aires y lo extrañaba un montón. Es difícil vivir lejos de los afectos, pero también es muy difícil obligarse a vivir en un lugar cuando uno quiere estar en otro. Me acostumbré a la ciudad grande, con mucho movimiento, con miles de opciones culturales y cursos para aprender cosas nuevas, con muchísima gente distinta.

Sumado a todo esto, tuve una discusión familiar unos días antes de año nuevo, que me terminó de tirar para abajo. Así que arranqué el 2018 MUY mal.

No estaba conforme con mi vida y estaba triste.

En febrero cerré el negocio. Decidí dejar la vergüenza de lado y poner todo en venta, no tenía un peso y necesitaba irme de viaje para cambiar de aire.

Hice muchos ejercicios de la ley de la atracción (sí, en serio!) y me puse a visualizar el viaje de mis sueños. Empecé imaginando un mes en Florencia, investigando para mi libro sobre la vida de Nicolás Maquiavelo. Después, si podía agregar un lugar, quería ir a la India. Si podía agregar otro, haría un safari en África.

Para mi sorpresa las cosas del negocio se vendieron todas y rapidísimo, y junte más dinero del que pensaba. Como soy bastante mochilera (viajo con poco, me las arreglo!) y muy arriesgada, hice cálculos y me pareció que podía vivir seis meses viajando con lo que tenía. Así que en febrero saqué mis pasajes de ida para el 9 de mayo y de vuelta para el 9 de noviembre. Marzo y abril me dediqué terminar de cerrar el negocio y a planear mi viaje.

Lo que pasó a partir de mayo ya lo vieron en mi instagram por que vencí la vergüenza por segunda vez en el año, y decidí compartir esta aventura con quien quisiera acompañarme. Siempre viajé mucho y sola pero no lo contaba. Y si hay algo que aprendí en este viaje es que no hay que tener miedo de mostrar quienes somos, hay que exponerse. Mi mensaje, y tu mensaje, pueden ser de ayuda para otros. Todos los días recibo (todavía) saludos y agradecimientos por compartir esta experiencia, mucha gente se sintió inspirada. Y no saben lo feliz que soy al recibirlos!

En el 2018 estuve en varios países de Europa, viví un mes en Florencia, pase mi cumpleaños en Eurodisney, hice muchas nuevas amigas y me reencontré con viejas amistades. Hice un safari por Kenia y conocí las pirámides de Egipto. Conocí la India y no me gustó, pero amé el resto de Asia: Japón, Singapur, Indonesia, Vietnam, Camboya, Tailandia y Malasia. Por último, logré llegar a Oceanía y ver canguros en Australia en su hábitat natural (hasta último momento no sabía si me alcanzaría el dinero para este último continente).

20 países, 55 ciudades y un tatuaje en Bangkok  el último día del viaje para recordarme que todo esto fue real. Los sueños se cumplen!

Termino el año viviendo de nuevo en Buenos Aires, por ahora buscando trabajo con fe de que en el 2019 se me va a dar (ley de la atracción y mandar CVs!!!). Estoy muy bien con mi familia otra vez, y sobre todo, estoy muy bien conmigo. Entendí que uno puede cambiar su vida, siempre se puede hacer algo para estar bien, pero hay que arriesgarse. Cuando salimos de la zona de confort, y damos un salto de fe en busca de la felicidad, el universo nos ataja!

La punta del iceberg es lo que se ve, lo que vemos de los demás, pero seguramente por debajo de cada historia genial, hay un montón de cosas que no conocemos. Esfuerzo, energía invertida, fracasos y frustraciones, horas sin dormir, y también la decisión de seguir adelante, de no rendirse, de levantarse después de un tropiezo.

Así que este 2019 pensemos los objetivos en positivo, escuchando nuestro ser interior, tomando decisiones que nos hagan felices y viendo a cada día como una nueva posibilidad, un nuevo comienzo. Regalate un 2019 lleno de espacios para amarte a vos mismo, para sanar, para crear lindos recuerdos. Agradece todo lo bueno que tenes, y valoralo. Y lo que no te gusta… cambialo! No te conformes! Animate a ser feliz!

En palabras de Nelson Mandela: “Que tus decisiones reflejen tus esperanzas, no tus miedos”

Les deseo un 2019 lindo y fácil!

Muy Feliz Año Nuevo!

Con amor,

2019-02-02T11:34:45+00:00

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