Campo de Exterminio de Auschwitz, Polonia

Auchswitz

Cómo contar lo que es conocer Auschwitz?

Cómo poner en palabras las últimas horas recorriendo este lugar y explicar lo que se siente?

Puedo contarles que me sentí tan mal con lo que iba viendo y escuchando que la reacción fue física, me dolía mucho la cabeza, me bajó la presión, me caían lágrimas, y así y todo lo mínimo que podemos hacer por las personas que murieron en este lugar  (y es tan poco) es pasar por esta incomodidad física y emocional para recordarlas.

Muy concretamente, creo que nunca escuché tantas veces seguidas y en tan poco tiempo las palabras muerte y tortura.

A diferencia del campo que conocí en Alemania, que era de concentración, este campo es de exterminio. Acá venían a morir, y te queda en claro en cada paso que das.

Auschwitz

Fui en un tour en español con la empresa Discover Cracow, pague 41 euros.

En el colectivo de ida ya te van preparando, te pasan un documental fuertísimo, donde habla el primer fotógrafo que llegó cuando terminó la guerra.

Cuenta que los prisioneros que había en Auschwitz cuando él llegó junto al ejercito, estaban aterrorizados por que pensaron que venían a matarlos, y que esas personas, que eran piel y hueso, estaban tan enfermas y débiles que muy pocos tuvieron la fuerza para contar lo que habían pasado, que necesitaron tiempo para poder hablar.

Y que también que esos sobrevivientes años después, al ser entrevistados nuevamente, hablaban del miedo, el insomnio y los sueños con Auschwitz, de que las noches son un tormento, de que no pueden volver a ser personas normales, los campos rompieron algo en ellos y el sufrimiento no se acaba con los años. Habían perdido las ganas de vivir.

El campo de Auschwitz

El primer lugar a donde entras al llegar a Auschwitz, tiene fotos en gigantografías.

Primeros planos de la cara de las personas reales, de mujeres, de hombres, de niños, bajando de los camiones y trenes a este lugar. Esas miradas te calan hondo, y todo se vuelve muy real, ya no es la historia que leíste en un libro.

Te muestran zapatos infantiles y zapatos de adultos, valijas con nombres, ropa, cepillos, utensilios de cocina.

Lo más fuerte de todo, cuando ves el pelo de las mujeres… Vitrinas donde exponen kilos de trenzas que cortaban y vendían para confección de telas. Yo en ese momento sentí un quiebre, todo es tan palpable que me bajo la presión y me cayeron las lagrimas. De ahí en adelante cada vez se vuelve más fuerte.

Te llevan a las habitaciones donde dormían hacinados en unas camitas mínimas.

Te muestran las celdas y te cuentan : acá los dejaban de penitencia durante toda la noche parados, por que este espacio mide 90 por 90 y metían cuatro personas, al otro día los hacían ir a trabajar y así varios días hasta que caían muertos de cansancio.

En esta otra celda los dejaban encerrados en grupo hasta que morían de hambre, se olvidaban de ellos.

Muerte, todo el objetivo era ese.

Pasas por unas horcas donde una noche colgaron a un grupo de prisioneros por que otros tres se escaparon y entonces, como castigo colectivo y ejemplar, mataron a doce de sus compañeros.

Te cuentan de los prisioneros que tenían privilegios, los capos, que se ocupaban de las cámaras de gas y de juntar los cuerpos. Y también de que a los seis meses de trabajar en las cámaras, a los capos los mataban para que no se les escape el secreto de lo que pasaba allí.

Por último entras a la cámara de gas y un cartel te pide respeto por toda la gente que murió dentro de esas paredes.

Al entrar ves los hornos de cremación también.

1.100.000 de personas murieron en Auschwitz. Como dice un cartel en la entrada, hay que recordar la historia para no permitir que se repita.

No puedo agregar nada más, esto fue Auschwitz.

2018-07-20T16:36:09+00:00

2 Comentarios

  1. Nanci Lamaison 22/07/2018 en 10:57 AM - Responder

    Excelente relato Aixa, sentí como que estaba ahí, muy real, muy impactante.

    • aixaromero 31/07/2018 en 6:50 AM - Responder

      Hola Nancy! Muchas gracias, es difícil escribir sobre estas cosas pero fui lo más sincera que pude sobre lo que realmente se siente estar ahí. Te mando un beso grande!

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